Durante generaciones, el futuro de un niño ha estado ligado a su código postal. El lugar donde vives suele determinar la calidad de tu educación y, para millones de familias, esa realidad se ha sentido como una cadena inquebrantable. Pero, ¿y si pudiéramos cambiar eso? ¿Y si todos los niños, independientemente de sus ingresos, barrio o circunstancias, tuvieran la libertad de asistir a una escuela […]?




